Una empresa puede tener una web completa y, aun así, no estar comunicando lo que necesita comunicar.
Y también puede pasar lo contrario: tener una necesidad muy concreta que no necesita una web completa.
Entonces, ¿web o landing page?
La respuesta no debería empezar por el formato.
Debería empezar por entender qué necesita comunicar la empresa y qué necesita encontrar la persona que llega.
Una web cuando necesitas contar más de tu empresa
Una web tiene sentido cuando necesitas presentar la empresa de una manera más completa.
Quiénes son.
Qué hacen.
Qué servicios ofrecen.
Cómo trabajan.
Qué experiencia tienen.
Qué casos o proyectos pueden mostrar.
Cómo pueden contactarlos.
Aquí la persona puede llegar con diferentes preguntas y recorrer distintas secciones según lo que necesita conocer.
La web funciona como un espacio donde la empresa puede desarrollar su información y permitir diferentes recorridos.
Una landing cuando necesitas enfocarte en algo concreto
Pero no siempre necesitas contar todo.
A veces quieres presentar un servicio específico, una propuesta, un producto, una campaña o una convocatoria.
En esos casos, una landing page puede tener más sentido.
La idea es llevar a la persona por un recorrido más directo:
– ¿Qué se está ofreciendo?
– ¿Para quién es?
– ¿Por qué podría interesarle?
– ¿Qué necesita saber?
– ¿Y cuál es el siguiente paso?
No necesitas que la persona recorra toda la empresa para encontrar esa información.
La página está enfocada en una necesidad concreta.
Entonces, ¿cuál necesitas?
No se trata de que una sea mejor que la otra.
Una web y una landing page cumplen funciones diferentes.
Si necesitas presentar tu empresa de manera amplia y permitir que las personas conozcan diferentes aspectos de ella, una web puede ser lo que necesitas.
Si ya tienes una web y existe una propuesta que necesita comunicarse de manera directa, una landing puede ser suficiente.
Y también puede ocurrir que una empresa no necesite ninguna de las dos en este momento.
Por eso, antes de pensar en páginas, estructura o diseño, hay preguntas que vale la pena hacerse:
¿Qué necesitamos comunicar?
¿A quién necesitamos comunicárselo?
¿Qué necesita saber esa persona?
¿Y qué queremos que haga después?
A partir de ahí podemos decidir si necesitamos una web, una landing page o simplemente mejorar lo que ya existe.
Porque una página puede verse muy bien y seguir sin comunicar lo necesario.
Y una página sencilla puede funcionar muy bien cuando está pensada para el objetivo correcto.
En staff-3 no empezamos creando una web o una landing.
Primero entendemos la necesidad de tu empresa, lo que quieres comunicar y cómo debería encontrarlo la persona que está del otro lado.
Después decidimos qué tiene sentido crear.
No se trata de crear más páginas.
Se trata de crear la página adecuada para lo que necesitas comunicar.
Entender primero. Crear después.
Si estás pensando en renovar tu web o necesitas presentar algo de manera más directa, conversemos.