La persona se interesó en tu empresa.
Pero después de ese primer contacto, probablemente hará algo bastante simple:
Te buscará.
Quizás entre a tu web.
Quizás primero mire Instagram, LinkedIn o Facebook para ver qué haces y qué tan activa está tu empresa.
Y aunque parezca algo pequeño, ahí continúa la conversación.
Porque ya no estás frente a esa persona para explicarle quién eres.
Ahora tiene que entenderlo por lo que encuentra.
Por eso, tu presencia digital no debería estar ahí solamente porque “hay que tener redes” o porque “toda empresa necesita una web”.
Todo lo que encuentre después de ese primer contacto debería ayudarle a entender mejor quién eres, qué haces y por qué podría elegirte.
Porque el contacto no termina cuando entregas una tarjeta.
Ahí empieza el siguiente paso.
Y ahí es donde empezamos a trabajar en staff-3.
Entender primero. Crear después.